INTELIGENCIA EMOCIONAL

Vamos a ver… ¿Qué es exactamente la Inteligencia Emocional?

Ya lo sé… nos marean un poco con todos los tipos de inteligencias que hay, ¿no? Pero hay algo que te puedo decir, aquí y ahora. La inteligencia emocional te liberará como ninguna otra. Te hará consciente de cuánto se pueden abrir tus alas para que vueles tan alto como quieras. Te permitirá mirar al otro sin juicio, y como si esto fuera poco; ¡te aseguro que cada aspecto de tu vida podría mejorar si te lo propones!

Te invito a conocerla, a entrar conmigo en este maravilloso mundo del sentir.

Es un poco montaña rusa, no te mentiré, pero es un mundo tan apasionante como intenso, y eso me llena de vida.

En fin, que aquí podría pasarme horas y el objetivo de este post es conocer un poco el lado teórico del asunto para ya adentrarnos en aguas más profundas en las siguientes entradas.

Inteligencia Emocional: El concepto

Como concepto, podríamos remontarnos hasta la época de Aristóteles (citado por Goleman, 1995, pp. 6), quien sin desarrollar una teoría al respecto, mencionaba constantemente el mundo emocional en sus análisis, sin embargo, es a inicios del S.XX cuando el concepto de Inteligencia Emocional asoma como un área relevante de estudio.

De la mano de Edward Thorndike (1920), entra el concepto de Inteligencia Social, quien la definió como “la habilidad para comprender y dirigir a los hombres y mujeres, muchachos y muchachas, y actuar sabiamente en las relaciones humanas” (Thorndike, 1920, pp. 228).

Más tarde, Wayne Dyer (1976) en su gran bestseller “Tus Zonas Erróneas”, es pionero en cuestionar la concepción de “inteligencia” entendido como el nivel de coeficiente intelectual, afirmando que una persona es inteligente según cómo elige sentirse en las distintas circunstancias que va presentando la vida.

El concepto sigue desarrollándose con Howard Gardner (1983), en su trabajo “Frames of Mind”, quien postula la teoría de las inteligencias múltiples, dándole cabida así, a más perspectivas que no fuesen sólo la intelectual. Según el denominado autor, los seres humanos tenemos 7 tipos de inteligencias, y cada una puede funcionar independiente de la otra. 

En los 90 es también cuando los profesores Peter Salovey y John Mayer, formalizan el concepto de Inteligencia Emocional como aquella “capacidad de controlar los sentimientos y emociones propios y de los demás, de discriminar entre ellos y de utilizar esta información para guiar el pensamiento y las acciones” (Salovey y Mayer, 1990, pp. 5), apoyando sus estudios en las aproximaciones previas de Gardner (1983). 

Sin embargo, es el psicólogo estadounidense Daniel Goleman (1995) quien entrega la definición más popular y utilizada hasta el momento con la publicación de su libro “Inteligencia Emocional”.

Goleman (1995) definiría la inteligencia emocional como la capacidad de reconocer los sentimientos propios y ajenos, además de la habilidad para gestionarlos; y lo más interesante de todo, proponiendo la mente racional y la emocional como dos entes que no sólo se complementan, sino que resultan esenciales, una para la otra; “Estas dos mentes, la emocional y la racional, operan en ajustada armonía y se encuentran exquisitamente coordinadas. Los sentimientos son esenciales para el pensamiento, y el pensamiento lo es para el sentimiento. Pero cuando aparecen las pasiones, la balanza se inclina: es la mente emocional la que domina y aplasta la mente racional.

Cuanto más intenso es el sentimiento, más dominante se vuelve la mente emocional y más ineficaz la racional. Las convicciones de la mente racional son tentativas; una nueva evidencia puede descartar una creencia y reemplazarla por una nueva, ya que razona mediante la evidencia objetiva. La mente emocional, sin embargo, considera sus convicciones como absolutamente ciertas, y así deja de lado cualquier evidencia en contra. Por eso resulta tan difícil razonar con alguien que está emocionalmente perturbado: no importa la sensatez del argumento que se le ofrezca desde un punto de vista lógico: este no tiene ninguna validez si no es acorde con la convicción emocional del momento”, (Goleman, 1996, pp. 338).

Factores de la inteligencia emocional

Goleman (1995) establece que son cinco los aspectos que conforman la Inteligencia Emocional, las que comprenden lo que serían las competencias Intrapersonales e Interpersonales.  

Cuadro: La Inteligencia Emocional según Goleman

Fuente: Elaboración propia.

  1. Autoconocimiento: Conocimiento y consciencia sobre los sentimientos y emociones que tenemos y saber cómo éstos nos influyen, de qué forma nos afectan y cuáles son nuestras capacidades para solventar aquello que lo requiera. El saber las fortalezas y debilidades de nosotros mismos, nos permite saber aquello que ofrecemos y necesitamos.


  2. Autorregulación: Aspecto clave para manejar los estados de ánimo, detectando cuáles son los gatillantes de las distintas sensaciones o emociones. Esta característica, nos permite gestionar las emociones en el momento adecuado y determinar el impacto que tienen en nosotros, logrando asumir nuestra responsabilidad en ello.


  3. Automotivación: En este punto se focaliza la energía interior. Se vuelve imprescindible el optimismo y la iniciativa para lograr sostener la vista hacia la meta en lugar del obstáculo que se tenga por superar. Es la gestión de aquellas herramientas que nos permiten acercarnos al objetivo que queremos conseguir.


  4. Empatía: Aquí es donde las relaciones interpersonales toman protagonismo. Este concepto contempla tener una conciencia del otro, de sus estados internos y de los recursos de los que dispone. La correcta interpretación de estas señales que los demás expresan de forma consciente e inconsciente, permitirá fluidez en la construcción de lazos más fuertes y una comprensión sincera del otro.


  5. Habilidades Sociales: Como último factor, aparece todo lo que serían las aptitudes de comunicar, colaborar o liderar. Implica llevar de manera satisfactoria las relaciones con otros, la resolución de conflictos, el trabajo colaborativo y el desarrollo de los demás, entre otros.

Espero que este resumen teórico del concepto te haya servido para comprender mejor de qué trata todo este mundo.

Como ves, la IE está presente en todo y en todos; ¡y la oportunidad de aprovecharla está en nuestras manos! ¡Razón y emoción: Perfección!

Con amor y gratitud, 

VMB.

*Fuente: Trabajo Final de Máster: “Inteligencia Emocional en las Organizaciones TEAL”, EAE Business School, 2020.

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